Vigésimo tercer día de adviento : hijos
Hoy el turno del dibujo de adviento es de mi hijo mayor. Los preparativos de Navidad y mi esposo con gripa no me permitieron dibujar hoy. Así que el turno es para mi hijo.
En los cuentos los hijos y las hijas son protagonistas. Es la energía que se renueva en la psique. Muchas veces esta energía de renovación está bloqueada, entonces se nos cuenta que el padre y la madre, el rey y la reina no pueden tener hijos, el camino a la fertilidad ( de la psique) requiere trabajo, una profunda exploración del inconsciente para conectar con las energías instintivas. Es entonces cuando aparecen animales o ancianas que dan instrucciones.
Los hijos también pueden ser objeto de encantamientos. La madre o el padre quieren acabar con ellos. En un plano profundo, la resistencia a esa renovación en la psique requiere aún más trabajo. Se han de madurar las energías presentes en la psique.
En Blancanieves, su energía masculina tiene el tamaño de siete enanos, su energía de acción y de cuido es pequeña, siete veces pequeña, y no termina siendo suficiente para evitar la persecución de su madrastra (o su madre, según la versión).
En muchos cuentos de hadas nos hablan de todos los obstáculos que esa energía de renovación de la psique tiene que enfrentar.
Hoy necesitaba de esa energía de renovación, mi niño vino en mi ayuda. Me prestó su dibujo, yo tuve que atender otros calderos. Pero vivir míticamente, estar atentos al mundo imaginal, profundo, nos permite ver las cosas de manera distinta.
Les deseo un maravilloso y descansado día de adviento.
Doris