¿Qué dejamos en el ático?

Aquello que ya no necesitamos, que ya no utilizamos pero que por una razón un otra no tiramos. Quizá porque en algún rincón de nuestra sabiduría sabemos que todavía tiene algo qué decirnos.

En La bella durmiente, cuando el padre de la doncella se entera del encantamiento que ha lanzado la bruja número trece a su hija, este ordena que todos los husos de hilar, las ruecas, las agujas, las lanas, en suma, todo aquello que estuviera asociado con el encantamiento, fuera retirado del castillo.

Quienes realizaron la purga olvidaron revisar un lugar: el ático. Y es justo allí en donde la doncella encuentra a la anciana y a su rueca, aquel día en que cumplía quince años y por alguna razón sus padres se ausentaron por fin, y ella pudo explorar el castillo a sus anchas.

La doncella toca ese objeto nuevo para sus ojos, el huso de hilar, se pincha el dedo y comienza este viaje interior que dura cien años. El tiempo en los cuentos, está más allá del tiempo.

El ático de nuestra psique, denota altura, subir, un movimiento ascendente para descubrir cosas que sabemos o no sabemos, pues hay tanto acumulado allí por generaciones en ciertos casos, que darse una vuelta por en este territorio puede revelarnos partes que no sabíamos nuestras.

También puede llevarnos a esos recuerdos de infancia, la propia o la de las generaciones que nos precedieron, y que de una manera u otra nos ayudan a reconstruir ese tiempo olvidado en la vida adulta.

El ático puede ser refugio o lugar prohibido, lo cierto es que aquello que dejamos en el ático nos espera para disparar en nosotres la memoria.

¿Qué tenía que recordar la Bella? En una de las versiones de esta historia, cuando ella está lista para despertar, el rosal que cubre el castillo olvidado en donde ella se encuentra, florece.

Si recordamos lo dicho sobre la rosa, el treceavo día de adviento, convendríamos que ese sueño de cien años fue necesario para que en ese viaje interior, ella lograra su totalidad.

Les invito a visitar este lugar maravilloso.

Un abrazo,

Doris